El Dr. E. Bach afirmaba que las enfermedades son sobretodo de origen emocional y mental. Para armonizar estas emociones se recomienda el uso de las flores, órgano altamente potente y vital de las plantas, cuya "quintaesencia" se difunde sobre nuestras emociones y nos ayuda a calmar el mental, pudiendo llevar así una vida más plena, armoniosa y llena de optimismo, factores fundamentales del éxito y de la realización personal.
   Los armonizantes de flores nos invitan ante todo a revisar cuáles son nuestros pensamientos, sentimientos y emociones erradas que le abren las puertas a la enfermedad. No se trata de crear dependencia de las flores, sino de volver hacia la fuente natural de la curación y de la salud que existe en cada uno de nosotros y cuya naturaleza es la paz profunda, felicidad y armonía.

ACEBO. Para aquellos que sufren de celos, envidia, rencor y sospecha, cuando tomamos grandes determinaciones, por ejemplo dejar y evitar llegando inclusive a sentir deseos de venganza. Frecuentemente, estas emociones muestran falta de amor

CERATÓSTIGMA. Para aquellos que dudan de sus propias opiniones, buscando orientación en los demás, o sufren de falta de confianza, MOSTAZA. Para aquellos que sufren de depresión por causa desconocida y en forma repentina; de melancolía Y tristeza sin causa.

ACHICORIA. Para quienes sufren de exceso de posesividad, exigen respeto y atención , se sienten mártires y quieren que los demás estén sumisos a ellos.

CERASÍFERA. Para quienes tienen miedo de sufrir un colapso mental,
sufren de desespero, pérdida de control, o rabias de tipo vicioso.
NOGAL. Flor de protección hacia influencias poderosas. Ayuda a ajustarse a toda nueva transición. Por ejemplo: pubertad, menopausia, divorcio, cambio de casa, de trabajo y otras influencias.
ALAMO TEMBLÓN. Para aquellos que sufren de ansiedad, aprensión, miedos vagos inexplicables, de causa desconocida, frecuentemente en los
niños.
CLEMÁTIDE. Para quienes sufren de indiferencia, o falta de atención, son
soñadores, permanecen como con la mente “ausente”, o sufren de escapismo
de la realidad.
OLIVO. Para quienes sufren de fatiga física y mental completa, agotamiento y cansancio.
AGRIMONIA. Para quienes disimulan sus preocupaciones bajo una máscara de humor y cordialidad, muy útil para las personas que sufren de adicciones, en combinación especialmente con la flor del NOGAL ESTRELLA DE BELÉN. Para toda clase de choques, ya sean de origen físico, mental o espiritual. Es el consuelo del alma.

OLMO. Para aquellos que están saturados por las responsabilidades, sufren de sentimientos temporales de incapacidad debido a una saturación de obligaciones .

AGUA DE ROCA. Para quienes son muy rígidos consigo mismo, anticipan la derrota y por lo tanto se desaniman; tienen sentimientos de inferioridad con respecto a los demás. GENCIANA. Para quienes se desaniman fácilmente, sufren de disgustos y
depresión por causa conocida o falta de fe en las cosas y los asuntos.

PINO. Para quienes sufren de sentimientos de culpabilidad, vergüenza aún por los errores de los demás, auto depreciación o sentimientos de indignidad.

ALERCE. Para quienes sufren de falta de confianza en sí mismos, anticipan la derrota y, por lo tanto, se desaniman; tienen sentimientos de inferioridad
en relación con sus propias capacidades.
HAYA. Para aquellos que sufren de intolerancia o arrogancia o se exceden
en la crítica y juicios hacia los demás.

RESCATE. Sus componentes son:   Impaciencia, Estrella de Belén, Clemátide,  Heliantemo y Cerasífera. Se usa en todo caso de ira o emociones fuertes.

AULAGA. Para aquellos que sufren de desespero profundo, abatimiento y sentimientos de abandono. HAYA. Para aquellos que sufren de intolerancia o arrogancia o se exceden en la crítica y juicios hacia los demás. ROBLE. Para quienes se esfuerzan constantemente y desean luchar para combatir el desaliento y el desánimo; para quienes sufren por el desespero, pero luchan fuerte.
AVENA SILVESTRE. Ayuda  a determinar y a encontrar la vocación en la vida. Para quienes  sufren de insatisfacción , incertidumbre por no encontrar el camino en la vida. HELIANTEMO. Para aquellos que sufren de miedo extremo, terror, pánico. ROSA SILVESTRE. Para aquellos que sufren de apatía, resignación o falta  de ambición
BROTE DE CASTAÑO. Para quienes sufren de falta de observación, repitiendo los mismos errores, y tienen dificultades para adquirir experiencia, HOJARAZO. Para quienes sufren de fatiga mental y física, sentimientos de estar en “el día lunes por la mañana”, SAUCE. Para quienes sufren de resentimiento, amargura, actitudes que conllevan a la tendencia a decir “pobre de mí, no puedo hacerlo”.
CASTAÑO BLANCO. Para aquellos que sufren de pensamientos indeseables persistentes, o de preocupación por alguna dificultad o episodio ocurrido IMPACIENCIA. Para aquellos que sufren de impaciencia, tensión nerviosa e irritabilidad, 

SCLERANTHUS. Para quienes sufren de incertidumbre, indecisión, dudas u oscilación.

CASTAÑO DULCE. Para quienes sufren de angustia extrema o creen haber llegado al límite de su resistencia y fuerzas. MADRESELVA. Para quienes viven en el pasado, sufren de nostalgia, o “mamitis”, VERBENA. Para aquellos que sufren de exceso de entusiasmo, exceso de  esfuerzo, destinado en ocasiones a fines fanáticos o de convencer a los
demás.
CASTAÑO ROJO. Para aquellos que sufren de excesivo temor o ansiedad por los demás, especialmente por los seres queridos. MANZANO SILVESTRE. Es “el limpiador”. Para aquellos que se sienten polucionados y buscan ser limpiados, o sufren de desaliento. VID. Para personas dominantes, inflexibles, ambiciosas, tiránicas. Para ocurrido, quienes aman el poder y son arrogantes (buenos lideres).
CENTÁURA. Para quienes sufren de debilidad en la fuerza de voluntad o tienen dificultad para decir NO. Especial para aquellos que se dejan explotar
de los demás, quienes se aprovechan de la situación
MIMULO. Para quienes sufren miedo por causas conocidas o por timidez. VIOLETA DE AGUA. Para quienes sufren de silencio, “aire de  superioridad”. Para aquellos que son reservados, algo emocionales,
independientes.